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El ánima es el arquetipo de la vida misma.
[En el hombre] existe un imago no solo de la madre sino de la hija,
la hermana, la amada, la diosa celestial y la diosa infernal.Cada madre
y cada amada esta obligada a convertirse en portadora y encarnación
de esta imagen omnipresente y eterna, que corresponde a la realidad
mas profunda de un hombre. A el le pertenece esta peligrosa imagen de
Mujer; ella representa la lealtad, a la cual el debe a veces renunciar
en beneficio de la vida; ella es la muy necesaria compensación
por los riesgos, esfuerzos, sacrificios que terminan en desilusión;
ella es el consuelo de todas las amarguras de la vida. Y, al mismo tiempo,
es la gran ilusionista, la seductora, que lo arroja a la vida con su
Maya y no solo a los aspectos razonables y útiles de la
vida, sino a sus terribles paradojas y ambivalencias donde el bien y
el mal, el éxito y la ruina, la esperanza y la desesperación,
se contrapesan entre si. Ya que ella constituye su mayor peligro, ella
exige lo mejor del hombre, y si el lo posee, ella lo recibirá.
El ánima no es el alma en el sentido dogmático, no un
anima rationalis, que es un concepto filosófico, sino un arquetipo
natural que resume satisfactoriamente todas las afirmaciones del inconsciente,
de la mente primitiva, de la historia del lenguaje y la religión...
Es siempre el elemento a priori en los estados de ánimo, reacciones,
impulsos y en cualquier otra cosa espontánea de la vida psíquica
[de un hombre]".
El ánima... intensifica, exagera, falsea y mitologiza todas
las relaciones emocionales con su trabajo y con otras personas de ambos
sexos. Las fantasías y embrollos resultantes son obra suya. Cuando
el ánima está fuertemente constelada, debilita el carácter
del hombre volviéndolo quisquilloso, irritable, caprichoso, celoso,
vanidoso e inadaptado.
La persona, imagen ideal que tiene un hombre de como debería
ser el, es internamente compensada por la debilidad femenina, y mientras
el individuo juega a ser el hombre fuerte hacia afuera, se convierte
internamente en mujer, es decir, en el ánima, porque el ánima
es lo que reacciona frente a la persona. Pero ya que el mundo interno
es oscuro e invisible... y ya que el hombre es incapaz de ver sus debilidades,
cuanto mas se identifica con la persona, la contraparte de la persona,
el ánima, permanece completamente en la oscuridad y a la vez
es proyectada, de modo que nuestro héroe se mete bajo el talón
de la zapatilla de su esposa.
Una figura típica es el tirano atormentado por malos sueños,
oscuros presentimientos y temores internos. Externamente despiadado,
cruel e inalcanzable, salta internamente ante cada sombra, está
a merced de cada estado de ánimo, como si fuera el mas débil
e impresionable de los hombres. Así, su ánima contiene
todas esas cualidades humanas falibles que su persona no posee. Si la
persona es intelectual, el anima ciertamente será sentimental.
La identidad con la persona conduce automáticamente a una identidad
inconsciente con el ánima porque, cuando el ego no esta diferenciado
de la persona, no puede tener una relación consciente con los
procesos inconscientes. Por lo tanto, es estos procesos, es idéntico
a ellas. Cualquiera que desempeñe su rol externo como si mismo,
sucumbirá infaliblemente a los procesos internos; frustrara su
rol externo por una absoluta necesidad interna o la reducirá
a niveles absurdos, por medio de un proceso de enantiodromía.
Ya no puede seguir por su camino individual, y su vida tropieza con
una paralización tras otra. Además, el ánima inevitablemente
se proyecta en un objeto real, con el cual el establece una relación
de dependencia casi total".
La imagen ideal (que tiene un hombre) del matrimonio está estructurada
de forma tal que su esposa debe asumir el rol mágico de la madre.
Con el pretexto del matrimonio idealmente exclusivo, en realidad está
buscando la protección de su madre, y así le hace el juego
a los instintos posesivos de su esposa. Su temor al oscuro e incalculablc
poder deI inconscicnte da a su esposa una autoridad ilegítima
sobre él y forma una unión tan peligrosamente estrecha
que el matrimonio está permanentemente a punto de explotar (debido
a la tension interna).
Aunque los efectos del ánima y del ánimus pueden hacerse
conscientes, estos misterios son factores que trascienden la conciencia
y están fuera del alcance de la percepción y de la voluntad.
En consecuencia, siguen siendo autónomos a pesar de la integración
de sus contenidos, y por esta razón deben ser tomados en cuenta
constantemente.
Las personas más jóvenes... pueden soportar incluso
la pérdida total del ánima y salir ilesas. Para un hombre,
lo importante en esta etapa es ser un hombre.'..
Sin embargo, despues de la mitad de la vida, la pérdida permanente
del ánima significa una disminución de vitalidad, de flexibilidad
y de bondad humana. Por regla general, el resultado es rigidez prematura,
aspereza, estereotipia, parcialidad fanática, obstinación,
pedantería, o bien resignación, lasitud, descuido, irresponsabilidad
y finalmente una ramollissement [petulancia] infantil con tendencia
al alcoho1.
Lograr esta meta permite liberar al ego de todos sus embrollos con
la colectividad y el inconsciente colectivo. A través de este
proceso, el ánima pierde el poder demoníaco de un complejo
autónomo; ya no puede ejercer el poder de posesión, puesto
que ha sido privada de el. Ya no es la guardiana de tesoros desconocidos;
ya no es Kundri, el Mensajero demoníaco de1 Grial, mitad divino
y mitad animal; el alma ya no se puede llamar "Alma", sino
función psicológica de naturaleza intuitiva, similar a
la que los hombres primitivos quieren decir con "Fue al bosque
a hablar con los espíritus" o "Mi serpiente habló
conmigo", o, en el lenguaje mitológico de la infancia, "Un
pajarito me conto"
Párrafos extraídos de:
Arquetipos e Inconciente Colectivo
Ánima y Ánimus
Acerca de los arquetipos y el concepto de Ánima
Problemas de la psicoterapia moderna
La personalidad Maná
The Syzygy: Anima and Animus
Lexicon Jungiano - Daryl Sharp - Ed. Cuatro Vientos
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