Individuación

En general, es el proceso mediante el cual se forman y diferencian los seres individuales; en particular, es el desarrollo del individuo psicológico como un ser distinto, de la psicología colectiva general.

El objetivo de la individuación es nada menos que despojar al sí mismo de los falsos atuendos de la persona, por una parte, y del poder sugerente de las imágenes primordiales, por otra.

Como el individuo no es un ser solo y separado, sino que su misma existencia presupone una relación colectiva, se deduce que el proceso de individuación debe conducir a relaciones colectivas más amplias e intensas, y no al aislamiento.

La individuación no nos cierra las puertas al mundo, sino que reúne el mundo para sí.

La individuación tiene dos aspectos principales: en primer lugar, es un proceso interno y subjetivo de integración, y en segundo término, es un proceso igualmente indispensable de relación objetiva. Ninguno puede existir sin el otro, aunque a veces uno de los dos predomina.

La individuación nos separa del ajuste personal y, por lo tanto, de la colectividad. Esa es la culpa que el individuando deja tras sí para el mundo, ésa es la culpa que debe tratar de redimir. Debe ofrecer un rescate en lugar de sí mismo, es decir, debe entregar valores que sean un sustituto equivalente a su ausencia en la esfera personal colectiva. Sin esta producción de valores, la individuación final es inmoral y –más que eso- suicida...

El individuando no tiene motivo a priori para reclamar ningún tipo de consideración. Debe contentarse con cualquier consideración que fluya hacia él desde afuera en virtud de los valores que él crea. La sociedad tiene el derecho y el deber de condenar al individuando si deja de crear valores equivalentes.

El conflicto real con la norma colectiva sólo surge cuando el camino individual se convierte en norma, que es el verdadero objetivo del individualismo extremo. Naturalmente, este objetivo es patológico y enemigo de la vida. Por consiguiente, no tiene nada que ver con la individuación, que, aunque pueda emprender un camino individual, precisamente por esto necesita la norma para su orientación en la sociedad y para la relación vitalmente necesaria del individuo con la sociedad. Por lo tanto, la individuación, conduce a un aprecio natural de la norma colectiva.

La meta del proceso de individuación es la síntesis del sí mismo.

Una y otra vez veo que el proceso de individuación se confunde con la toma de conciencia del yo y que en consecuencia el yo se identifica con el sí mismo, lo que naturalmente produce una confusión conceptual sin destino. Entonces, la individuación sólo es egocentrismo y autoerotismo. Pero el sí mismo comprende una infinidad de cosas mas que el mero yo, como desde antaño lo ha demostrado el simbolismo. Es tanto el sí mismo propio, y todos los demás si mismos, como también el yo.

La meta es importante sólo como una idea; lo esencial es el opus que conduce a la meta: ése es el objetivo de toda una vida.

Párrafos extraídos de:
Definiciones
La función del inconsciente
La naturaleza de la psique
La psicología de la transferencia
Adaptación, individuación y colectividad
La psicología del arquetipo del niño
Lexicon Jungiano - Daryl Sharp - Ed. Cuatro Vientos